ISLAMABAD,
20 de febrero.— El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, descartó
renunciar y pidió una coalición gubernamental armoniosa, mientras la
oposición, que ganó las legislativas, trataba de unirse contra el
mandatario, dijo AFP.
Tanto Nawaz Sharif, el ex primer ministro que Musharraf derrocó
en un golpe de Estado en 1999, como Asif Alí Zardari, viudo de la ex
primera ministra Benazir Bhutto (asesinada en diciembre), afirmaron
estar dispuestos a trabajar conjuntamente con los otros partidos de
la oposición, tras su victoria en las legislativas del lunes.
Sharif instó a Musharraf a dimitir, mientras que Zardari afirmó
que no trabajaría con nadie vinculado al partido que apoyó a
Musharraf en la última legislatura.
Un comunicado de la formación de Bhutto, el Partido del Pueblo
Pakistaní (PPP), recordó "recientes declaraciones del general
Musharraf, según las cuales si los partidos que lo respaldan eran
derrotados en las elecciones, él renunciaría a su cargo".
Pero el mandatario declaró al periódico estadounidense Wall
Street Journal que no tenía planes de abandonar el cargo. Cuando se
le preguntó si consideraba retirarse, afirmó: "No, todavía no.
Debemos seguir avanzando de manera que se propicie un Gobierno
democrático estable en Paquistán" y dijo que le gustaría trabajar
"con cualquier partido o cualquier coalición", porque es lo
conveniente para el país.
Un Parlamento hostil amenaza la supervivencia política de
Musharraf, quien podría verse enfrentado a una destitución, si la
oposición logra sumar una mayoría de dos tercios.