WASHINGTON, 20 de febrero.— El continuado despliegue militar en Iraq
y Afganistán provoca tensión, desgaste y la pérdida de la capacidad
combativa en el ejército de Estados Unidos, admitió hoy un general
de alto rango.
Citado por el diario USA Today, el jefe del Estado Mayor de ese
cuerpo, general George Casey, enumeró varios de los problemas que
debe enfrentar.
Entre ellos mencionó la caída en el número de reclutas, el
aumento de suicidios de soldados y de las deserciones, así como la
imposibilidad de retener a mandos experimentados.
Mi preocupación principal es la pérdida de capitanes, ya que se
invierte una década en formarlos, agregó.
Casey, quien comandó al contingente militar desplegado en Iraq
entre el 2004 y el 2007, en repetidas ocasiones ha alertado sobre
las consecuencias de esos conflictos para las Fuerzas Armadas
norteamericanas.
También destacó que cada vez más efectivos desertan, se ausentan
de sus bases o se niegan a ser movilizados. Además alertó sobre el
creciente número de divorcios y suicidios.
El 80% de los militares estadounidenses consideran insensato
pensar en librar con éxito nuevas guerras, luego del debilitamiento
provocado por la ocupación de la nación árabe, reveló ayer el Centro
para una Nueva Seguridad Americana.
Cerca del 60% de los entrevistados señaló que las tropas de EE.UU.
son en la actualidad menos poderosas que cuando invadieron el país
del Golfo en marzo del 2003, según PL.