Una mayor reinserción social beneficia a las personas con
limitaciones auditivas en la provincia de Santiago de Cuba, lo cual
redunda en su desarrollo integral y calidad de vida.
Onia Acosta, de la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC) en
el oriental territorio, destacó que se cuenta con afiliados en todos
los niveles de enseñanza, incluyendo adultos que han retornado a la
superación.
Más de 150 niños y adolescentes estudian en una escuela especial,
donde reciben una atención médica integral y gracias a lo cual algunos
son trasladados a la enseñanza general, con la ayuda de los
intérpretes.
Un total de 33 jóvenes sordos e hipoacúsicos cursan en estos
momentos las carreras de Derecho, Psicología, Historia del Arte,
Estudios Socio-culturales y Cultura Física.
Por otra parte, más de un millar de personas con esta discapacidad
laboran en diferentes centros y otros 30 en talleres especiales, donde
realizan trabajos artesanales.
En la provincia existen 57 personas sordo-ciegas, a quienes se les
brinda una asistencia multidisciplinaria y cinco han sido beneficiados
con un implante coclear.
La filial santiaguera de la ANSOC es destacada en el deporte, pues
cuenta con varios campeones en eventos nacionales e internacionales y
también en el ámbito cultural, sobre todo en manifestaciones como la
literatura, el teatro y un coro de señas.
Acosta dijo que en junio próximo se graduarán 37 nuevos
intérpretes, pero se impone un mayor conocimiento del lenguaje de
señas y romper barreras en la comunicación