.— El candidato por el Partido
Demócrata a la presidencia de Estados Unidos pudiera ser electo al
margen del voto popular, preocupación que cobra fuerza hoy en las
filas de esa agrupación.
Según la televisora CNN, la mayoría de los pronósticos señalan que
ninguno de los aspirantes a la nominación, Hillary Clinton y Barcak
Obama, alcanzará los dos mil 25 delegados requeridos para ser
ratificado en la Convención Nacional de agosto en Denver, Colorado.
De cumplirse tal proyección, el papel decisivo recaerá en los
llamados súper delegados, 796 líderes y activistas locales, quienes
están facultados para emitir su voto por uno de los pretendientes, sin
tener en cuenta el resultado en las urnas.
Sería escandaloso que el representante de la oposición en los
comicios de noviembre salga de esos comisionados en lugar de emerger
de las primarias y caucuses (asambleas de ciudadanos), advirtió el
analista Tad Devine.
Devine alerta que ese fenómeno decepcionaría a los jóvenes recién
incorporados a la vida política de la nación y a las personas atraídas
por la actual campaña.
Resulta poco democrático que el proceso electoral se decida de esa
forma. Además, contrastaría con las críticas realizadas a la victoria
del republicano George W. Bush en 2000, indicó el estratega Matthew
Dowd.
Bush obtuvo la presidencia a pesar de contar con casi 540 mil
sufragios menos que su oponente Albert Gore.
La CNN asegura que entre los propios súper delegados hay quienes
consideran un error llegar a tal definición y cita a Sam Spencer, del
estado de Maine, como uno de esos detractores.
En 1982, el Partido Demócrata creó la regla de los súper delegados
con el propósito de llevar estabilidad a sus filas, así como buscar
mayor participación en el foro donde se oficializa al contendiente
para optar por la oficina oval.
Las elecciones en marcha muestran a la senadora por Nueva York con
el respaldo de 234 de esas personalidades, mientras que el legislador
por Illinois cuenta con 157.
Sin embargo, al contabilizar los representantes derivados de las
votaciones, el aspirante afro-norteamericano dispone de mil 96
delegados de cara a la cita de Colorado y la ex primera dama tiene
977.
Teniendo en cuenta el rol al parecer determinante de los súper
comisionados, tanto Obama como Clinton se lanzaron a una carrera
desesperada por lograr el apoyo de los casi 400 que faltan por
anunciar su posición, señaló el canal de noticias.