Una familia de nueve personas fue
asesinada hoy por desconocidos en la localidad de Auja, en la norteña
provincia iraquí de Salahedin, informaron fuentes policiales.
Los hombres armados penetraron en la vivienda y dispararon a Labib
Ali al Zaidan, su mujer y sus siete hijos, sin que hasta el momento se
conozca los motivos del crimen, asociado a la violencia que prevalece
en el país desde marzo de 2003.
El grupo de asaltantes penetró en la casa con pistolas con
silenciador, balearon a la familia y luego huyeron con rumbo
desconocido, dijeron las fuentes.
De otro lado, el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, pidió al
Consejo Ejecutivo la posposición por una semana del nombramiento de un
nuevo gabinete a fin de efectuar las consultas finales con los bloques
parlamentarios, según comunicado.
Las pretensiones del jefe de gobierno responden a las exigencias de
los grupos políticos que demandan un equilibrio de poder en base a las
diferentes confesiones religiosas y que hasta ahora Maliki demostró
incapacidad de resolver.
Esas divergencias llevaron en el 2007 a la renuncia de varios
titulares, que por momento pareció el fin político del primer
ministro, apuntalado de manera reiterada por el presidente
estadounidense, George W. Bush, y su secretaria de Estado, Condoleezza
Rice.
El periódico Al Sabah publicó, por otra parte, que el
vicepresidente chiíta Adel Abdel Mahdi rechazó la propuesta como
sustituto al cargo del jefe de gobierno.
Una fuente de las Naciones Unidas en Iraq anunció, en tanto, que el
país mesopotámico celebrará elecciones provinciales el próximo 1 de
octubre.
Staffan Mistura, representante de la ONU, dijo en conferencia de
prensa estar sorprendido por la rápida decisión adoptada el miércoles
por el Parlamento que fijó la celebración de los comicios para esa
fecha.
Los cambios en la dirección del gabinete y el anuncio de los
sufragios pretenden convencer a los iraquíes y a la opinión pública
mundial de que el país dejó atrás los graves problemas de
ingobernabilidad, opinan observadores árabes.