El presidente chino, Hu Jintao,
ordenó hoy a las fuerzas armadas continuar apoyando la reconstrucción
de los daños ocasionados por las recientes tormentas de nieve en la
mitad del país.
Las diferentes ramas militares han desempeñado un papel fundamental
en la paulatina normalización de la vida en las 19 provincias y
regiones afectadas por las nevadas más severas de los últimos 50 años.
Un total de 107 personas murieron y las pérdidas económicas
alcanzaron los 15 mil 300 millones de dólares desde que se desató la
ola de mal tiempo a mediados de enero pasado.
Según una circular del Estado Mayor general y el Departamento
Político General del Ejército Popular de Liberación (EPL), los
uniformados deberán tomar parte activa en el enfrentamiento a los
daños y para la ayuda a los damnificados.
El ejército debe colaborar con los gobiernos locales para
proporcionar suficientes alimentos, ropas, abrigos y transporte a las
víctimas del fenómeno meteorológico, dice el documento.
Una parte importante del apoyo militar tiene lugar en el
restablecimiento del sistema eléctrico, seriamente dañado en varias
regiones debido a la congelación de las líneas por las bajas
temperaturas y la caída de torres de alta tensión.
Según informaron fuentes militares, 300 ingenieros del II Cuerpo de
Artillería están reparando la principal línea de transmisión eléctrica
de la central provincia de Hunán, una de las más castigadas por las
tormentas.
También se dio a conocer que 200 grupos de médicos militares fueron
enviados a las áreas afectadas para brindar servicios sanitarios a la
población, así como a los viajeros que quedaron bloqueados en las
carreteras y vías férreas.