Con la presentación hoy de sus
alegatos en tribunales de Inglaterra y Holanda, Petróleos de Venezuela
(PDVSA) abre formalmente la contraofensiva legal de lo que califica la
guerra política de la estadounidense Exxon Mobil.
El ministro de Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael
Ramírez, informó ayer que la empresa estatal busca demostrar la
falsedad de alegatos de la transnacional que busca el congelamiento de
recursos y activos por 12 mil millones de dólares.
En el plano interno, Ramírez anunció la presentación ante la
Asamblea Nacional de un conjunto de documentos que se intento
desaparecer sobre la llamada apertura petrolera de los años 90 del
siglo pasado, considerada una privatización encubierta.
La acción parlamentaria y gubernamental apoyada por el presidente,
Hugo Chávez, para recuperar el control del petróleo, primera industria
venezolana, fue aceptada por la mayoría de las empresas extranjeras.
Sin embargo, la Exxon Mobil, además de acudir al arbitraje
internacional, presento demandas para el congelamiento por 12 mil
millones de dólares de depósitos y bienes de PDVSA en Estados Unidos,
Inglaterra y Holanda.
Un tribunal estadounidense aceptó la solicitud de la petrolera
norteamericana, sin escuchar los alegatos venezolanos, tras lo cual el
país suramericano reaccionó con el corte suministros a la empresa.
Exxon Mobil, contrario al resto de las firmas privadas, rechazó la
migración de su asociación con PDVSA a la figura de empresa mixta y
demando sumas consideradas fantasiosas por sus instalaciones en
Venezuela.
Las autoridades venezolanos consideraron que la acción de esa
empresa tiene un fundamento político y no comercial o económico y se
incluye en las agresiones resultado de la hostilidad del gobierno
estadounidense hacia Chávez.