Las elecciones en Estados Unidos

El drama de La Dama, el Moro y el Aviador

RAMÓN SÁNCHEZ-PARODI MONTOTO

Barack Obama y John McCain resultaron triunfadores el martes en las llamadas primarias del Potomac, nombre del rio que divide el Distrito de Columbia, Maryland y Virginia. Los dos ganaron las tres elecciones. Obama lo hizo por amplio margen; McCain de forma más cerrada en Virginia, pero igualmente indiscutible.

Para Hillary Clinton fue un día sin sol. Perdió en Virginia, donde pensó que podía presentar batalla a su contrincante demócrata y su derrota fue por un amplio margen. Quedó relegada, por primera vez en el proceso, a un segundo lugar en el número acumulado de delegados, repitiendo la humillación sufrida en Iowa mes y medio atrás.

Aún incompletos los resultados de Maryland, con el 92% de los precintos reportados, Obama derrotó a Clinton 59% vs 37%, con unos 750,000 votantes; en Virginia, con el 100% de los precintos, la votación de cerca de un millón de votantes fue por Obama 64% vs 35; y en el Distrito de Columbia más de 115 mil electores lo hicieron por Obama 75% vs 24%. Aún no están todos los delegados comprometidos asignados, pero Obama ganó hasta el momento 65 y Hillary 33. Faltan por asignar otros 70, por lo que Obama logrará finalmente más de 100 de los 168 en disputa.

Estas votaciones reafirman los resultados del Gigamartes y del 9 y 19 de febrero, en los cuales Obama ha logrado ocho victorias consecutivas por un amplio margen de votos. Se espera que suceda igual el 19 de febrero en las primarias de Wisconsin y los caucuses de Hawai. Al menos Clinton parece haber abandonado esos campos de batalla para concentrar sus esfuerzos en las primarias de Texas y Ohio el 4 de marzo. Una nueva derrota en esos estados sería fatal para sus aspiraciones.

La campaña de Hillary está acusando el efecto de los golpes recibidos. Después de anunciarse su derrota en Virginia, se produjo la renuncia del segundo jefe del Comité de Campaña. Tampoco parece recuperarse de las dificultades financieras.

Aún antes de las primarias del martes, Hillary había caído detrás de Obama en el número total de delegados por 1186 contra 1181, incluyendo los "super delegados" que se le atribuyen. En delegados comprometidos electos en las primarias y caucuses la diferencia era aún mayor 1021 contra 944. Esta ventaja aumentará con los delegados obtenidos por Obama el martes 12 y con los que se espera ganará la semana que viene en Wisconsin y Hawai.

Mientras el campo de Clinton argumenta que ella es la de mayor "elegibilidad" frente a McCain en noviembre por su experiencia, su nombre reconocido y haber ya enfrentado todos los posibles ataques republicanos, el equipo de Obama argumenta que él es quien ha demostrado más capacidad de ganar y atraer los votantes no solo demócratas, sino también los independientes y republicanos que se necesitan para conquistar la presidencia en noviembre.

Las encuestas parecen confirmar lo dicho por Obama y sus colaboradores. Una de la AP del 12 de febrero da a Obama derrotando a McCain en noviembre por 48% a 42%, mientras que en un pareo Hillary-McCain la primera saldría victoriosa 46% a 45%.

Hay un patrón de resultados en las primarias y caucuses demócratas de febrero que reafirma lo que ya se estaba produciendo desde enero.

Los triunfos de Obama han sido por márgenes más amplios que los de Hillary; Obama va ampliando la proporción de votos que recibe de las que se consideran bases tradicionales de apoyo a Hillary: mujeres blancas y negras, obreros de bajos ingresos, personas mayores de 60 años, afroamericanos y sigue ampliando los votos que recibe de hombres blancos y de independientes (sin afiliación a ninguno de los dos partidos). Obama aventaja ampliamente a Hillary en recaudación; recibe más de un millón de dólares al día provenientes de más de 650 mil contribuyentes, mientras que la mayor parte de los principales donantes a las arcas de Hillary ya han llegado al máximo de de donaciones que les permite la ley.

Sin embargo, la lucha por la nominación demócrata no puede darse por terminada y en las altas instancias demócratas se teme que la prolongación de la contienda, que puede llegar hasta la Convención Nacional en Denver a finales de agosto, favorezca la candidatura de McCain.

En realidad McCain no tiene rival que le impida obtener la nominación. Michael Huckabee, el único que se mantiene en la contienda ha declarado que cuando un aspirante (de hecho es McCain) alcance los 1191 delegados necesarios para ser nominado, "entonces todos debemos agruparnos a su alrededor". Fred Thompson, el otro de los aspirantes que se había retirado de la lucha, anunció su apoyo a McCain, uniéndose a Giuliani y a Romney.

El martes McCain ganó todos los delegados en disputa y sumó 92 (seguramente llegarán a 113), a los 792 acumulados, bien cercano al número mágico de 1191.

McCain será el candidato republicano a la presidencia. Su objetivo ahora será encontrar el modelo que le permita ganar los 270 votos electorales que le abran las puertas de la Casa Blanca, pero hasta noviembre tendrá que trabajar para vencer la resistencia entre los conservadores y la "derecha religiosa evangélica". En Virginia, bastión republicano que desde 1964 ha elegido siempre al candidato republicano en la elección presidencial, las encuestas a la salida de las urnas de estas primarias indican que el 55% de los electores se declaraban conservadores y favorecieron a Huckabee por un márgen de 16%. El 40% se declararon evangélicos y de ellos el 70% votó por Huckabee.

La suerte está echada. Como en un drama de Shakespeare o un cuento de Boccaccio, la Dama, el Moro y el Aviador se mueven al son de sus intereses hacia el destino que llevará a dos de ellos al enfrentamiento final en las elecciones de noviembre.

* El autor fue Jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, D.C, de septiembre de 1977 a abril de 1989.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir