La cerca virtual es parte de un plan nacional para blindar la
frontera suroeste con barreras físicas y tecnología de detección, a
fin de frenar a inmigrantes ilegales y narcotraficantes.
Esta muralla incluye torres de 30 metros sin guardias que están
equipadas con tecnología sofisticada como radar, sensores y cámaras
capaces de distinguir a personas de animales a una distancia de 16
kilómetros.
Las cámaras son lo suficientemente poderosas como para determinar
el tamaño de un grupo y si los miembros portan armas o mochilas con
drogas. (AP)