La diversificación de mercados para
el petróleo venezolano cobra hoy relevancia en la estrategia del país,
apoyado en la decisión de la estatal PDVSA de suspender las ventas de
crudo a la compañía estadounidense Exxon Mobil.
El intento de la empresa norteamericana de buscar en tribunales
medidas cautelares contra activos de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA)
llevó a la entidad nacional a proceder a la paralización de las ventas
de hidrocarburos a Exxon Mobil.
Fuentes de la corporación aseguraron que se respetarán los
compromisos contractuales existentes relativos a inversiones comunes
con la firma de Estados Unidos en el exterior, reservándose el derecho
a terminar aquellos contratos cuyos términos permitan rescindirlos".
Ambas entidades intervienen en la refinería de Chalmette (Lousiana),
a la cual PDVSA suministra bajo convenio unos 80 mil barriles diarios,
a los que se suman otros 60 mil vendidos directamente a Exxon y que sí
se contemplarían en la nueva medida de la estatal venezolana.
Las acciones de la mayor petrolera del mundo llevaron además al
presidente de la República, Hugo Chávez, a considerar la opción de
suspender los envíos de crudo al mercado norteamericano.
En ese sentido, el ministro venezolano de Energía y Petróleo,
Rafael Ramírez, señaló que las entregas a ese cliente se sitúan en
torno a 1,5 millones de barriles diarios entre el propio crudo y
derivados.
Aseguró que el país evalúa otros mercados de relevancia para sus
hidrocarburos, entre los cuales mencionó a China, India y Japón.
Con el primero de ellos existen convenios de suministro y este año
los envíos deben alcanzar como promedio los 500 mil barriles diarios,
a lo cual se añaden proyectos conjuntos para la construcción de
refinerías en el país asiático.
Como parte de la estrategia de reestructuración y desarrollo, PDVSA
anunció además la venta de la terminal de almacenamiento Bahamas Oil
Refining Company International Limited (BORCO) al fondo estadounidense
First Reserve Corporation por una suma cercana a los 900 millones de
dólares.