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El embajador estadounidense en Bolivia, Phillip Goldberg, deberá
explicar mañana ante el Ministerio de Relaciones Exteriores el
pedido de espionaje salido de la sede diplomática norteamericana.
Fuentes oficiales confirmaron la citación a Goldberg, cuya
embajada admitió que el asesor de seguridad Vincent Cooper le pidió
a un becario norteño espiar a los colaboradores venezolanos y
cubanos en este país.
El escándalo detonó cuando el becario estadounidense Alexander
Van Schaick reveló que Cooper le solicitó información sobre
ciudadanos cubanos y venezolanos en Bolivia.
Según Schaick, el funcionario le insinuó que necesitaba tales
datos porque quería mantener vigilados a los cooperantes de
Venezuela y Cuba.
La embajada reconoció el pasado sábado mediante un comunicado que
Cooper realizó el pedido, aunque ayer Goldberg negó que alguno de
sus funcionarios "hubiera pedido a los ciudadanos de los Estados
Unidos participar en actividades de inteligencia".
El diplomático estadounidense, célebre por su papel sedicioso en
Kosovo, aseguró que su despacho respeta la soberanía y la dignidad
de Bolivia y está dispuesto a aclarar el incidente.
El presidente boliviano, Evo Morales, declaró "persona non grata"
a Cooper, quien fue llamado a declarar por el Departamento de
Estado.
Goldberg deberá explicar además su presunto apoyo financiero a
grupos bolivianos de inteligencia que espiaron a periodistas y
políticos, y desplegaron campañas de desinformación.