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El gobierno boliviano declaró hoy en desastre nacional al país, debido
al azote de las lluvias e inundaciones ocasionadas por el fenómeno
climatológico La Niña.
El Poder Ejecutivo emitió un decreto supremo que establece las
acciones para enfrentar los desastres naturales los cuales ya
afectaron a más de 43 mil familias y costó la vida a 50 personas.
Según el ministro de Defensa, Walker San Miguel, la decisión fue
asumida tras evaluar la situación en la ciudad de Trinidad, donde el
río Ibare amenaza con sobrepasar el dique que la protege.
Además, sendos informes presentados por los departamentos de Beni,
Chuquisaca, Cochabamba, Oruro, La Paz, Potosí, Tarija, Pando y Santa
Cruz revelan que 57 municipios fueron declarados en alerta roja.
Esta determinación autoriza a los ministerios de Planificación y de
Hacienda a gestionar los recursos económicos necesarios para la
atención de las zonas afectadas y las tareas de reconstrucción.
En tal sentido, el Ministerio de Planificación deberá entregar en
30 días un plan de reconstrucción nacional, coordinado con las
prefecturas para su ejecución en un año o más.
El suministro de alimentos y víveres para los damnificados está
garantizado, tanto por prefecturas, municipios y organismos
internacionales como el Programa Mundial de Alimentos.
Asimismo, informó que el gobierno emplea recursos del Tesoro
General de la Nación para la adquisición de víveres, vituallas y otros
enseres requeridos.
Bolivia padece desde noviembre último los efectos de La Niña, que
según expertos consultados por Prensa Latina son peores que los del
fenómeno El Niño a inicios de 2007.
Las autoridades valoraron la ayuda internacional recibida, tanto
financiera como logística y asistenciaria, en la cual sobresale el
apoyo de la brigada médica cubana en esta nación andina.