El lunes la XXXIII Vuelta Ciclística a Cuba atestiguó cómo el
líder Pedro Pablo Pérez acendró su dominio en la contrarreloj
individual, de 37 kilómetros entre Morón y Ciego de Ávila. El bólido
de Taco Taco detuvo los cronómetros en 42:01 minutos. Y lo hizo con
una bicicleta ¡prestada!
En la prueba, Pedro Pablo le sacó hasta 4:20 minutos de ventaja
al esloveno Jure Kocjan (Perutnina), quien se vio desplazado del
segundo lugar de la clasificación general por el venezolano José
Chacón. El subcampeón de la Vuelta en el 2004, que podría
representar al país sudamericano en la ruta de Beijing 2008, logró
un tiempo de 42:33 minutos. La tercera mejor marca quedó en poder
del santiaguero Arnold Alcolea (CUB), con 43:32 minutos.
Poco después, en la semietapa vespertina, sobre el trazado de 95
kilómetros entre Ciego de Ávila y esta ciudad, se impuso otro
venezolano, Julio César Herrera, con 2:13:05 horas, escoltado —
ahora sí— por el esloveno Kocjan. Como sea, este resultado no
produjo mayores cambios en la clasificación, aunque las caídas se
sucedieron una tras otra sobre el asfalto jabonoso por la lluvia.
Entre los sprinters, el cienfueguero Noslen Funes siguió sumando
puntos en las metas volantes de Jatibonico (bonificable) y Sancti
Spíritus, para comandar la combatividad con 38 unidades, seguido por
el dominicano Euri Vidal y Roger Rodríguez (PRI), con 22.
Hoy seguirá rodando la caravana multicolor, en pos de nuevas
emociones, para beneplácito de ese mar de pueblo que cada día se
congrega en las márgenes de las carreteras para premiar las audacias
de sus campeones favoritos. Topes aguarda.