Víctima de prolongada y cruel enfermedad falleció en la tarde del
sábado 9 de febrero la combatiente revolucionaria Margarita Perea
Maza. Participante en las luchas estudiantiles contra la tiranía
batistiana, militó en las filas de la Juventud Socialista primero y
después en el Movimiento 26 de Julio. Fue capturada en agosto de
1957 y sufrió por varios días en los calabozos del BRAC los
atropellos y vejámenes de los torturadores entrenados por el
Imperio. Después del triunfo de la Revolución se incorporó, al
llamado de Fidel, a los estudiantes universitarios que asumieron la
educación de los jóvenes alfabetizadores y la Facultad Obrera de la
Universidad de La Habana. Trabajó durante catorce años y medio en la
Misión Permanente de Cuba ante la ONU.
Recibió las medallas y condecoraciones que se ganó como
combatiente de la lucha clandestina. De acuerdo con su voluntad su
cuerpo fue cremado.