.— Miles de residentes de la
provincia sudanesa de Darfur huyeron hacia Chad en busca de amparo
debido al recrudecimiento de los choques armados, una situación que
evalúan hoy en el terreno expertos de las Naciones Unidas.
Según voceros del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los
Refugiados (ACNUR), la mayoría de los refugiados proviene de
localidades al norte de Darfur, un área bajo control del grupo
opositor Movimiento de Justicia e Igualdad.
Hasta el momento, dijeron las fuentes, la mayoría de los que han
llegado al Chad son hombres, pero miles de mujeres y niños se
encuentran en camino en busca de seguridad, por lo cual ACNUR prepara
condiciones para su traslado a campamentos cercanos.
En esos campamentos en la localidad de Abeché están albergadas unas
90 mil personas.
El actual conflicto en el Chad provoca una gran inseguridad para
las labores que desarrolla este organismo de Naciones Unidas con el
fin de ofrecer protección a los recién llegados, indicaron los
expertos.
Catherine Huck, jefa de operaciones de ACNUR en Abeché, dijo que
las rutas de acceso para la ayuda humanitaria se han cerrado y se está
acabando el combustible de la oficina del organismo en el terreno.
La funcionaria afirmó que es un reto trasladar a los refugiados que
acaban de llegar desde la frontera hasta los campamentos, en medio de
la creciente inseguridad en el Chad.
En Chad se encuentran unos 240 mil refugiados sudaneses que residen
en 12 campamentos que administra la ACNUR y que están ubicados en el
oriente de ese país africano.