El ex comandante prófugo Alfredo
Reinado fue el cabecilla del atentado hoy contra el presidente de
Timor Leste, José Ramos Horta, hospitalizado en un centro médico de
Australia.
El primer ministro, Xanana Gusmao, confirmó que Reinado murió en
el ataque, del cual fue la figura central y lo consideró un intento
golpista fallido.
Casi coincidiendo con esos sucesos, el propio Gusmao fue
ametrallado mientras se trasladaba en un vehículo hacia sus oficinas
en esta capital, pero salió ileso.
"El intento de asesinar hoy al presidente y al primer ministro ha
fallado y el presidente solo fue herido", declaró momentos antes de
proclamar el estado de emergencia y el toque de queda que regirán en
el país durante 48 horas.
Médicos del australiano Darwin Royal Hospital que atienden a
Ramos Horta dijeron confíar en su total recuperación.
Reinado y sus seguidores irrumpieron en la residencia
presidencial con un sorpresivo tiroteo repelido por soldados que
custodiaban el lugar, según la versión oficial.
Era buscado desde 2006, cuando se fugó de prisión luego de ser
encausado por asesinato y deserción durante la revuelta que encabezó
y dejó varias decenas de víctimas y unas 150 mil personas
desplazadas de sus hogares.
El estado de excepción recibió inmediato visto bueno del
parlamento unicameral ante el clima de tensiones que conmociona a
los timorenses, aunque la calma prevalece en el territorio nacional.
Fuerzas de paz de la Onu custodian las calles de Dili Y las
instalaciones oficiales a fin de garantizar la seguridad de la
ciudadanía.