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La necesidad de la unidad frente a las acciones lanzadas por Estados
Unidos contra Venezuela destaca hoy en la agenda del ejecutivo
nacional, atento a los retos que enfrenta el país en el escenario
político de 2008.
Con el comienzo del año, las autoridades situaron como
prioridades la solución al suministro de alimentos, seguridad
ciudadana y el combate a la corrupción.
El presidente de la República, Hugo Chávez, señaló la existencia
de planes para debilitar al gobierno nacional de cara a las
elecciones regionales de noviembre, con desabastecimiento provocado,
delincuencia y aprovechamiento de las fallas de las autoridades.
Por ello, el mandatario llamó a sus seguidores a la unidad, la
eficiencia y a un mayor grado de conciencia con vistas a enfrentar
la estrategia imperial de Washington.
En ese sentido, recordó que el imperio estadounidense es la mayor
amenaza que tienen los pueblos de este continente al articular un
movimiento internacional contra las naciones.
De ahí precisamente la importancia de enfrentar temas pendientes
en el país, entre los cuales destaca el problema del abastecimiento
de los alimentos de la cesta básica.
Al respecto, como parte de los incentivos a los productores el
gobierno ajustó al alza los precios del arroz en una medida que se
suma a acciones similares adoptadas respecto a los lácteos y
harinas, entre otros artículos.
Unido a la actividad importadora para garantizar los suministros,
el propio mandatario activó varios proyectos destinados a
incrementar los niveles de producción nacional, con lo cual se
amplía el potencial existente en el país.
Los llamados a cerrar filas apuntan además a evitar que la
derecha vuelva a tomar el poder en el país durante los comicios
regionales, pues como expresó Chávez, su plan es el imperial que
desarrolla Estados Unidos.
La idea es volver a colocar a la nación como una colonia de
Washington y por eso atacan tan duro, financiados y apoyados por el
gobierno norteamericano, aseguró.