Las importaciones de maíz por la
vigencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)
crecieron 384 por ciento en enero pasado en relación con igual mes
de 2007, denunció hoy una organización de campesinos mexicanos.
La Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de
Productores del Campo (ANEC) dijo que las estadísticas oficiales
señalaron ese incremento para el grano blanco, mientras la
importación de maíz amarillo fue mil 188 por ciento mayor.
En el primer caso se trata de 49 mil 488 toneladas en
contraposición a las 10 mil 222 en enero de 2007 y en el grano
amarillo, las importaciones desde Estados Unidos sumaron 751 mil
toneladas en el primer mes de este año.
Estas cifras demuestran el efecto nocivo de la total desgravación
arancelaria de ese alimento impuesta por el TLCAN, señaló Víctor
Suárez, director de la entidad y de la campaña Sin maíz no hay país
y sin frijol tampoco .
Apuntó que los afectados son los productores nacionales los que,
a pesar de tener maíz en sus bodegas o en los almacenes de sus
organizaciones, enfrentan el chantaje de los compradores, quienes lo
importan si no aceptan un precio injusto y otras condiciones.
Ante esta situación, la Asociación demandó del Ejecutivo un
decreto presidencial que determine un mecanismo de administración de
importaciones y exportaciones y ordene la creación de una reserva de
maíz para el consumo nacional.
Solo así, subrayó Suárez, podrá evitarse la especulación
provocada por el Tratado de parte de quienes realizan el comercio
exterior, especialmente las transnacionales y las harineras.
Esa demanda la apoyan las organizaciones campesinas que mantienen
una lucha por la renegociación del TLCAN a lo cual se oponen los
gobiernos de Estados Unidos y Canadá, firmantes con México de ese
tratado.