"Existen
tierras áridas que cuando se someten a riego con mucha presión,
pueden producir extraordinarios frutos. Ese es el caso de Irán, bajo
exigencias y sanciones de Occidente, pero conquistando cada vez más
independencia, desarrollo y justicia para su pueblo".
Así definió el embajador de la República Islámica de Irán,
Mostafa Alaei, el aniversario 29 del triunfo revolucionario en la
nación persa, este 11 de febrero.
En declaraciones a Granma, dijo que actualmente el Consejo
de Seguridad de la ONU, a instancias de Estados Unidos y otros
países occidentales, discute una tercera versión de sanciones,
aunque Teherán ha cumplido con todas las disposiciones de la Agencia
Internacional de Energía Atómica (AIEA).
No existe ningún punto oscuro en el desarrollo nuclear iraní. Aun
cuando hemos facilitado un completo monitoreo a nuestras
instalaciones, Washington manipula la información y hace nuevas
exigencias políticas que, por supuesto, no aceptaremos, señaló el
diplomático.
Informó que ya a su país ha llegado todo el combustible nuclear
ruso y en septiembre debe comenzar a generar energía la planta de
Bushelt. En igual sentido —abundó— proyectamos otras plantas en
diferentes partes de la nación, por cuanto esa debe ser la energía
fundamental para el desarrollo, y en nuestro caso, se estima que el
petróleo se agotaría en 40 ó 50 años, por lo que las inversiones
actuales constituyen la garantía para las generaciones del futuro.
Especificó el embajador Mostafa Alaei que Irán
ocupa uno de los lugares cimeros en el desarrollo científico de esa
región, y que un ejemplo de ello es el ensayo del cohete portador,
previo al envío al espacio de un satélite multioficio.
"No se trata de ningún artefacto militar, su
nombre es Esperanza y debe lanzarse al espacio en junio próximo. Es
un símbolo de la independencia del país y debe hacer contribuciones
a la comunicación, el medio ambiente y otras ramas de las ciencias",
enfatizó.
En cuanto al desarrollo de las relaciones con
Cuba, el embajador iraní calificó de excelentes los vínculos
políticos y la coincidencia en la identificación de temas
internacionales; y auguró un mayor intercambio económico, que en
este momento supera los 200 millones de euros.
El comercio en los sectores de la industria y la
agricultura crece, y producciones iraníes en los ferrocarriles, el
riego, entre otras, contribuirán al auge de la economía cubana,
dijo.
De igual forma, citó como parte del creciente
auge de las relaciones, la planta de producción de vacunas contra la
Hepatitis B que con tecnología cubana se ha levantado en Teherán y
que ya está lista en su etapa productiva.