El caso de los
cinco antiterroristas cubanos presos en cárceles de Estados
Unidos será presentado esta semana en la Escuela de Derecho de
Vermont y el Colegio de Burlington, como parte de la campaña por su
excarcelación.
Según un comunicado del Comité Nacional por la Libertad de los
Cinco, las exposiciones el 12 y 13 de febrero estarán a cargo del
abogado Leonard Weinglass, integrante de la defensa de los
prisioneros políticos, y Gloria La Riva, miembro del comité
norteamericano que exige su excarcelación.
"El Gremio de Abogados de Vermont cree que el conocimiento y la
participación en la lucha por la justicia hará del mundo un lugar
mejor para todos. Como se dice, un mundo mejor es posible", señala
la convocatoria de la agrupación.
Los miembros de La Escuela de Leyes de Vermont del Gremio
Nacional de Abogados, han venido trabajando arduamente de educar y
motivar la comunidad estudiantil de la escuela de leyes sobre el
caso de los cinco, precisa el comunicado.
Desde el 12 de septiembre de 1998,
Fernando González,
Antonio Guerrero,
Gerardo Hernández,
Ramón Labañino y
René González permanecen en prisiones estadounidenses por el
sólo hecho de informar a su país sobre acciones terroristas
preparadas en La Florida.
Las penas oscilan desde 15 años de cárcel hasta doble cadena
perpetua, esta última a Gerardo Hernández.
El 20 de agosto último, la defensa de los patriotas cubanos
compareció en una audiencia en el onceno circuito de la Corte de
Apelaciones de Atlanta, donde denunció las manipulaciones políticas
del caso.
Los abogados rebatieron la Causa número 3 contra Hernández, que
alega una conspiración para cometer asesinato, sin argumentos
suficientes desde el punto de vista legal.
El gobierno norteamericano reconoció que sus pruebas eran muy
frágiles y no podían apuntalar esa acusación.
Otro aspecto denunciado en la audiencia fue la mala conducta en
el proceso judicial, particularmente la del fiscal estadounidense
John Kastrenakes en su alegato conclusivo ante el jurado.
Este discurso final está constreñido por reglas muy precisas, que
prohíben al magistrado argumentar más allá del alcance de la
evidencia y Kastrenakes sobrepasó los límites del propio alegato.
El tercer argumento rebatido fueron las sentencias de Hernández,
Guerrero y Labañino, condenados a cadena perpetua, pese a que no se
trataba de un caso de seguridad nacional.
Aún está pendiente el fallo de los jueces de la corte de
apelaciones de Atlanta sobre la apelación.