El tema más preocupante hoy en el mundo
es el de los biocombustibles y hay que tratar de desnudarlo en el
foro sobre globalización de La Habana, afirmó el argentino Jaime J.
Fuchs, doctor en Ciencias Económicas.
Al opinar sobre las cuestiones acuciantes del actual entorno
internacional que deberían abordarse en esa reunión, del 3 al 7 de
marzo, dijo que quienes se preocupan por este asunto deben
desenmascarar todo lo que está detrás de la producción de energía
con alimentos.
Hay que mostrar el peligro latente, del cual estamos sólo en el
umbral, enmascarado en la imagen de que vamos a lograr hacer una
energía renovable y no contaminante, advirtió Fuchs, quien
participará en el décimo Encuentro de Economistas sobre
Globalización y Problemas del Desarrollo.
Indicó que en el Cono Sur está la llamada Cuenca del Plata
(Argentina, sur de Brasil, Uruguay y parte de Paraguay), que es la
zona más rica en tierras aptas para cultivo, además de biodiversidad
y agua.
Según estudios estadounidenses, recordó, en ese territorio hay
entre 300 y 400 millones de hectáreas aptas para cultivar y
Argentina, por ejemplo, sólo siembra el 20 por ciento del potencial
de que dispone.
Aseveró que Estados Unidos está comprando tierras en la zona, lo
cual consideró el peligro más grande porque van avanzando, como lo
muestra que en Argentina están construyendo ahora 30 plantas para
producir el llamado biodiesel.
Este es un tema que, en mi opinión, no se debe dejar pasar y hay
que alertar, advertir, pues nos están vendiendo un nuevo chupete, un
nuevo dulce, para desviar la atención de la crisis, de los problemas
de la guerra que estamos viviendo, exhortó el doctor Fuchs.
Frente a eso, destacó, hay que levantar las banderas de la
Revolución Energética, que no es sólo el concepto simplón de cambiar
bombillas, como intentan algunos minimizar mediante mensajes en los
medios para la opinión pública.
Hay que cambiar todo el sistema, mediante más utilización de la
hidroenergía, el aire, otros recursos renovables, enfatizó.
Denunció los patrones actuales de consumo al remarcar que sólo en
esta capital entraron en circulación en los últimos dos años un
millón y medio más de autos, algo inimaginable por lo que significa,
aparte de los millones que llegan del Gran Buenos Aires.
Eso es insostenible, opinó Fuchs, quién se preguntó si para
mantener esos vehículos es que se va a producir biocombustibles, lo
cual significa, menos soya, menos maíz y menos trigo, o sea, menos
alimentos para los seres humanos.