La comunidad científica de Ciego de Ávila dirige sus mayores
esfuerzos este año hacia la producción de piña, caña de azúcar,
viandas y vegetales, entre otros proyectos de máximo prioridad para el
país.
También le presta atención permanente a la explotación del biogás
como fuente renovable de energía y al proyecto endógeno entre Cuba y
Venezuela, puesto en marcha en la zona sur avileña para reanimar los
cultivos varios, la ganadería, la pesca y las construcciones.
Igualmente figuran programas en Oncopediatría, la recuperación de
playas en el litoral norte y la búsqueda de alternativas para la
nutrición animal a partir de residuos y subproductos de la industria
agropecuaria y azucarera.
El territorio dispone de más de 100 doctores en ciencias y sobre
los 350 másteres, debido al incremento alcanzado en el 2007 después de
varios años de especialización.
Ambas cifras superan en más de 10 veces las categorías
profesionales existentes aquí cuando el territorio se convirtió en
provincia con la división político-administrativa puesta en 1976.
El salto cualitativo quedó avalado con cuatro premios anuales de la
Academia de Ciencias de Cuba, dos internacionales de la Universidad
Máximo Gómez Báez de Ciego de Ávila y el otorgamiento de la sede este
año del próximo Congreso Nacional de Historia.
Otros logros son las 36 investigaciones galardonadas en ciencias
sociales, agropecuaria, biomédicas, naturales, técnicas y
biotecnológicas.