Disminuir la mortalidad infantil en menores de un año hasta 5,4 por
cada mil nacidos vivos es propósito de la provincia de Guantánamo este
año en que los especialistas dedican especial atención a los estudios
genéticos.
En declaraciones a la AIN el doctor Secundino Ortega, responsable
del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) en la provincia,
reconoció en las malformaciones congénitas una de la principales
causas de mortalidad el pasado año, en que la tasa cerró en 6,0.
La tasa tuvo índice similar al de Estados Unidos pero puede
descender con mayor eficacia en las pesquisa genéticas y la
disminución de las afecciones perinatales, que junto a las
malformaciones congénitas provocaron 65 por ciento de los fallecidos,
indicó el médico pediatra.
Anunció que al trabajo de sendos centros de estudios genéticos en
las ciudades de Guantánamo y Baracoa, se adicionan 13 ginecobstetras
graduados como master en Asesoramiento Genético en el cardiocentro
William Soler, avanzada de otros que se suman este año a esos
servicios en las 29 áreas de salud de la provincia.
En el 2007 los municipios de El Salvador, Imías y Manuel Tames
figuraron entre los 21 que en el país no sufrieron por decesos en
menores de un año nacidos vivos.
Las estrategias para disminuir la mortalidad infantil incluyen
también decrecer en el índice de bajo peso al nacer y la prematuridad
con acciones para prevenir o eliminar infecciones vaginales,
hipertensión arterial gestacional y las anemias.