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La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, discutirán
hoy en esta capital con el primer ministro británico, Gordon Brown,
la situación militar en Afganistán, entre otros asuntos
internacionales de interés común.
Rice también abordará el tema afgano con el ministro de
Exteriores, David Miliband, con quien ofrecerá después una
conferencia de prensa.
Estas conversaciones anteceden a la reunión del viernes en
Lituania de los ministros de Defensa de la Organización del Tratado
del Atlántico Norte (OTAN), para tratar la reticencia de muchos
países miembros a aumentar el número de sus soldados en el país
centroasiático.
Estados Unidos tiene unos 27 mil soldados en Afganistán y siete
mil 700 el Reino Unido, parte de los cuales serán relevados en abril
próximo. El recambio incluye nueva técnica de combate como vehículos
blindados y helicópteros.
A propósito de los encuentros de Rice con Brown y Miliband, la
cadena de radiodifusión pública británica BBC dijo que este país y
Estados Unidos deberán galvanizar una acción internacional si
quieren hacer creíble por mayor tiempo su ocupación de Afganistán.
Londres y Washington temen perder un apoyo público interno para
una guerra que al cabo de seis años se encuentra en entredicho a
consecuencia de una resistencia interna en aumento.
De acuerdo con la emisora británica "el apoyo popular será
difícil de obtenerse al menos que la guerra sea vista como una
acción mucho más decisiva".
En declaraciones a su llegada a Londres, Rice intentó calmar
temores de que Afganistán se convierta en una causa perdida, pero
admitió que se enfrentan dificultades para que algunos miembros de
la OTAN envíen más tropas a ese país.
El secretario británico para el Desarrollo Internacional, Douglas
Alexander, pidió el pasado fin de semana a los 38 países de la
Alianza que acepten dividir las responsabilidades de forma
apropiada.
Sin embargo, Michael Williams, jefe del programa de seguridad
trasatlántica del Instituto de Servicios Reales, afirmó que falta
determinación entre los países aliados para llegar a una solución.
La misión en Afganistán está muy mal definida y es difícil
ejecutar acciones con una estrategia común. Es ahí donde está la
raíz del problema, destacó el experto.