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El gobierno de Estados Unidos intenta desviar la atención de la
difícil situación económica del país con su reciente informe de
inteligencia sobre amenazas terroristas, advirtió hoy la
investigadora norteamericana Eva Golinger.
Sobre la acusación contra Venezuela de desestabilizar la
democracia contenida en el informe del director de inteligencia
norteamericano, Michael McConell, indicó que de lo que existen
pruebas es de la injerencia de Washington en el país suramericano.
En entrevista con la televisora local Canal-i, la abogada recordó
que ella misma reveló documentos desclasificados sobre el
financiamiento por el gobierno norteamericano a la oposición
venezolana.
A las pruebas de financiamiento para realizar golpes de estado se
suma —agregó— el aumento alarmante de la presencia militar
estadounidense en países de la región como Colombia y en el Caribe
en Curazao y Aruba, entre otros.
Precisó que en Venezuela se desmantelaron planes de magnicidio
contra el presidente Hugo Chávez y en los últimos tres años se
expulsaron cuatro espías estadounidenses, tres de ellos agregados
militares descubiertos controlando redes en las fuerzas armadas.
Golinger contrastó estos elementos con el caso de cuatro
ciudadanos actualmente juzgados como supuestos agentes del gobierno
venezolano en Estados Unidos sin presentar pruebas.
Según su criterio, se trata de un pote de humo para tratar de
desprestigiar la imagen del presidente Chávez.
Recordó que, como dijo el candidato presidencial demócrata Barack
Obama, en Estados Unidos se vive un clima de terror y miedo desde
2001, algo que en opinión de la abogada estadounidense pretende
reforzar el informe difundido ayer.
La versión que Al Qaeda pudiera lanzar un ataque en territorio
estadounidense es una distracción de los problemas económicos,
apuntó Golinger, para quien el desvío de la atención hacia temas de
seguridad favorecería al candidato republicano John MacCain.