Estados Unidos justificó hoy la
masacre en la que murieron el sábado nueve civiles iraquíes y otras
tres personas resultaron heridas en una operación del ejército en las
cercanías de Iskandariya, en el sur de Iraq.
El teniente de navío Patrick Evans declaró a The Associated Press
que los iraquíes perecieron de manera accidental cuando los soldados
perseguían a presuntos miembros de la red Al Qaeda, aunque no explicó
las circunstancias.
Todos los muertos eran miembros de la tribu Al Ghrir y entre ellos
se encontraban dos mujeres cuyas viviendas fueron bombardeadas por la
aviación en la aldea de Tal al Samar, reveló un funcionario iraquí que
prefirió el anonimato.
El pasado año varias decenas de iraquíes, entre ellos mujeres y
niños, perdieron la vida en acciones de esta naturaleza justificadas
también por el mando estadounidense.
Por otra parte, un funcionario del Ministerio de Relaciones
Exteriores murió al ser baleado mientras se desplazaba en su automóvil
por una de las calles de Al Mansur, informó la policía.
Mientras, en Azemiyah, en esta capital, una bomba colocada en la
carretera quitó la vida a dos policías que formaban parte de una
patrulla.
El Comité para la Protección de los Periodistas, en tanto, admitió
hoy en su informe anual que Iraq encabezó por quinta ocasión los
países donde se reporta el mayor número de periodistas muertos, con 32
sólo en 2007, cerca del 50 por ciento del total.
Desde el inicio de la invasión y posterior ocupación de este país
por fuerzas extranjeras encabezadas por Estados Unidos, más de 170
periodistas y personal de apoyo perdieron la vida en el cumplimiento
de sus misiones, según la fuente.
Mañana se cumple un lustro de que el entonces secretario de Estado
norteamericano, Colin Powell, expusiera ante el Consejo de Seguridad
de Naciones Unidas las mentiras que justificaron a Washington para
invadir luego a Iraq, recordó el diario El Público.