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El aspirante presidencial Barack Obama lanzó hoy una mega-campaña
proselitista en Estados Unidos, que supone estar a la altura de las
primarias del Súper Martes, en la cual gastó más de 10 millones de
dólares.
Obama apostó todas sus cartas a las elecciones del próximo 5 de
febrero, y logró colocar anuncios políticos en el doble de estados que
su archirrival en el partido demócrata Hillary Clinton, quien tendrá
presencia en 12 departamentos.
Respecto a los contendientes republicanos, el senador negro de
Illinois más que triplicó la cantidad de dinero dedicada a la
publicidad por el ex gobernador Mitt Romney, que sólo consiguió
organizar un programa de tres millones de dólares.
Para los días restantes antes del esperado Súper Martes, el ahora
favorito John McCain dispondrá de mucho menos capital que Romney, y
aún detrás del legislador de Arizona marcha el electoralmente
invisible Ron Paul.
Obama planeó, además, una compra abrumadora de tiempo en redes
nacionales de televisión por cable, y ya sus proclamas se ven en una
veintena de estados como Illinois, Maryland, y Virginia.
En la mayoría de sus anuncios el aspirante afroamericano a la Casa
Blanca utiliza imágenes en blanco y negro del asesinado presidente
John F. Kennedy y comentarios de su hija Caroline Kennedy, precisó el
diario The Washington Post.
Por su lado, la ex primera dama concentró la propaganda en Nueva
York, New Jersey, Massachusetts, Missouri, Tennessee, Arizona y
California, que aportarán la mayor cantidad de delegados partidistas.
Las elecciones en urnas y caucus de ambos partidos planificados
para dentro de cinco días en Estados Unidos dirimirán la asignación de
más de un millar de representantes y, matemáticamente, pueden
determinar el primer nominado oficial.
El estado de California es llamado por analistas electorales como
el Gran Selector, porque ha señalado al próximo jefe de Estado en
numerosas ocasiones de la historia nacional.
La jurisdicción gobernada por el ex actor Arnold Schwarzenegger
reserva 440 delegados para los demócratas (de dos mil 25 necesarios) y
173 representantes al Partido Republicano, que necesitan mil 91 para
la investidura.