Las pérdidas económicas
ocasionadas por las fuertes nevadas y tormentas en China durante las
últimas dos semanas ascienden a siete mil 500 millones de dólares,
informó hoy una fuente oficial.
Según el Ministerio de Asuntos Civiles, los mayores daños
ocurrieron en las tierras de cultivo, el derrumbe de casas por el
peso de la nieve y las interrupciones del servicio eléctrico y del
sistema de transporte por ferrocarril y carretera.
La misma fuente dijo que se reportan por lo menos 38 muertos a
causa de las tormentas.
El fenómeno meteorológico, en el peor invierno que se recuerda en
50 años, afectó con fuerza 17 provincias y regiones autónomas, sobre
todo en el centro, el oeste y el sur de la nación asiática.
Cientos de miles de personas que habían emprendido viaje hacia su
tierra natal en anticipo del Año Nuevo Chino el próximo siete de
febrero, quedaron atrapadas en estaciones de ferrocarril de todo el
país debido al bloqueo de las vías.
El presidente chino, Hu Jintao, y otros altos dirigentes,
viajaron a puntos neurálgicos para supervisar y orientar las tareas
de normalización de la vida, así como a la reactivación de la
producción de carbón de hulla para las plantas termoeléctricas.
El líder chino urgió a las autoridades locales y a los
trabajadores a priorizar la producción energética para restablecer
el servicio en las regiones afectadas y lograr que las fábricas y
los trenes vuelvan a funcionar.
Las autoridades informaron que el transporte ha comenzado a
normalizarse y que el 60 por ciento de los servicios telefónicos en
las zonas castigadas por el mal tiempo ya se restableció.
Por otro lado, se supo que unos 250 mil soldados y otros 700 mil
miembros de las milicias y la reserva del ejército están trabajando
en ayudar a las víctimas de la inclemencia meteorológica.