Víctima de una repentina enfermedad falleció este miércoles María
Luisa Serret, una de las más destacadas precursoras de los éxitos
internacionales de las baloncestistas cubanas.
Capitana de la selección nacional, de la cual fue integrante
durante la década de los 60 y principio de la del 70, la espigada
jugadora oriunda de Santiago de Cuba se convirtió en una de las
principales protagonistas del primer cetro cubano en Juegos
Centro-Caribe, en Panamá 1970 y del por entonces bronce inédito
obtenido en los Juegos Panamericanos de Cali 1971.
Militante del Partido, del cual fue delegada en su I Congreso,
María Luisa dedicó toda su energía al deporte, desempeñando
distintas responsabilidades en el INDER y como compañera de la vida
del ex remero y comisionado nacional Norge Marrero.
Para él y demás familiares y amigos las más sentidas
condolencias. (E.M.)