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Arriba Abelardo Estorino a los 83 años en plena forma

Una versión para adultos del popular cuento infantil La cucarachita Martina, figura entre las creaciones en las que labora el Premio nacional de Teatro Abelardo Estorino, quien arriba este 29 a los 83 años de edad.

El también Premio nacional de Literatura y miembro de la Academia Cubana de la Lengua, pleno de proyectos y realizaciones, confesó a la prensa que ya terminó una primera versión y se divierte mucho, pues también es como un retorno a sus inicios, cuando comenzó a entrenarse con versiones de clásicos infantiles.

Caracterizado por la llaneza de su trato, un proverbial sentido del humor y una encomiable laboriosidad y tenacidad en su oficio, reveló que otro de sus proyectos inmediatos es hacer un monólogo con su pieza El baile.

Precisó que ya lo había intentado antes pero no lo consiguió porque involucraba a los tres personajes de la obra y no encontraba una adecuada solución.

Ahora ya tiene encaminada una nueva versión, pues se inspiró en una que realizó Alberto Sarraín, en la cual centraba todo en el personaje femenino.

Estorino labora con entusiasmo en un monólogo sobre el clásico Medea, que lo tentó cuando una amiga estudiante de actuación le envió un ejercicio para que se lo revisara y el primer bocadillo del texto lo inspiró a desarrollar nuevas ideas.

Otro de los sueños de este eterno joven es escribir guiones para el cine y verlos filmados. Al respecto informa que el joven realizador Lester Hamlet está interesado en su obra teatral La casa vieja y quizá por ahí pueda comenzar otro proyecto.

En relación con el teatro y la literatura confiesa que siempre ha trabajado en la sala Hubert de Blanck, espacio escénico en el que siempre piensa al escribir sus obras.

Como allí no existen especiales condiciones, concibe las puestas en escena con los recursos más elementales y prácticos y en cuanto al lenguaje piensa que no debe ser un calco de la realidad, pues para que sea arte debe tener una musicalidad, poesía y precisión muy especiales.

Uno de los gustos de Estorino es trabajar con actores que se aprendan de inmediato el texto y aporten lo que ellos piensan al respecto con un clima de libertad creativa y la concepción de no dar por concluida nunca una obra.

El escritor y destacado dramaturgo se burla de los años y parece que en su constante quehacer, ha encontrado la fórmula de la eterna juventud. (AIN)

 

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