Con la graduación de 36 alumnos, concluyó su curso 34 el Centro
Nacional de Rehabilitación para Ciegos, calificado por el Comandante
en Jefe Fidel Castro como una de las obras más humanas de la
revolución.
José Raúl Baquet, director de la institución, dijo a la AIN que el
número de egresados se acerca a los mil 700, incluido un grupo de
invidentes procedentes de varios países, fundamentalmente
latinoamericanos.
Apuntó que entre las asignaturas que se imparten figura la
lectoescritura Braille, la movilidad y uso del bastón, actividades de
la vida diaria en la terapia ocupacional.
Agregó que quedó terminada un aula de la red social de computación,
dotada de cinco máquinas parlantes, lo cual permitirá la enseñanza de
esa técnica y el acceso a cursos impartidos por ese medio.
Único de su tipo en Cuba, ese centro fue construido hace 17 años
por el Estado con la colaboración solidaria de la Asociación de Ciegos
de Noruega y en un terreno donado por la campesina Dolores Marrero.