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El caso de
cinco antiterroristas cubanos presos en Estados Unidos
desde septiembre de 1998 denota hoy el fracaso de la política exterior
norteamericana, expuso el abogado Leonard Weinglass en una entrevista
con el rotativo The Guardian.
Para el jurista el resultado del juicio que condenó a su
representado
Antonio Guerrero y sus compatriotas
Gerardo
Hernández,
Ramón Labañino,
René González y
Fernando González constituye la respuesta al fracaso de la
política anticubana de la Casa Blanca.
La mayor parte de los casos son bidimensionales, pero hay otros a
los que su carácter político imprime una tercera dimensión, señaló
Weinglass, quien realizó recientemente una gira por Gran Bretaña en
busca de solidaridad para su defendido y los otros connacionales.
La condena a los Cinco, como se les conoce en las campañas
internacionales por su excarcelación, demuestra hasta qué punto en
Estados Unidos la política está haciendo zozobrar al sistema judicial,
manifestó.
A Weinglass le asombra que el caso que le ocupa en la actualidad
haya recibido tan poca atención de los principales medios de difusión
de Estados Unidos.
La cobertura es muy poca, excepto en los medios de izquierda o la
prensa latinoamericana, dijo.
Estuve en el programa de Wolf Blitzer en la CNN hace seis meses y
después recibí muchas llamadas de personas conmovidas de escuchar el
caso por primera vez, comentó.
Estamos, dijo, ante el juicio más largo, en el que un almirante
estadounidense, un asesor presidencial y generales cubanos, dieron
testimonio en un juicio criminal que abarcó 40 años de historia de
relaciones Cuba-Estados Unidos; y no tuvo cobertura de prensa.
El caso debe ser tan famoso como cualquier juicio político
celebrado en Estados Unidos en las últimas cuatro décadas, remarcó el
abogado.
Los cinco cubanos fueron condenados a severas penas de cárcel que
oscilan desde 15 años hasta doble cadena perpetua en un juicio
calificado de amañado por la defensa y un amplio movimiento de
solidaridad en más de un centenar de países.