Las cubanas celebran hoy de la mejor manera posible: haciendo uso
del derecho que sus antecesoras lucharon tanto por obtener. Este día
se cumplen 74 años de la validación del voto femenino en nuestra
patria y los resultados del reciente proceso eleccionario demuestran
que no ha sido tiempo empleado en vano.
Durante los siglos XIX y XX, las mujeres ganaron diversas batallas
legales, incluso fueron las primeras en Latinoamérica en lograr la
aprobación de la Ley de la Patria Potestad en 1917 y la Del Divorcio
en 1918, mediante las cuales adquirieron el derecho de decisión sobre
sus hijos, la libertad de elegir y desterrar la posibilidad de
considerar al adulterio femenino un delito.
Pero el derecho a votar y ser votadas demoraría. A pesar de que en
nuestro país existía un Partido Nacional Sufragista desde 1912, no fue
hasta el 11 de enero de 1934 que Ramón Grau San Martín, hizo efectiva
la ley del sufragio femenino, válida ya en 21 naciones.
Tampoco la aprobación legal significó la verdadera incorporación de
la mujer cubana a la vida política pública. Aunque hubo algunas
candidatas a las elecciones presidenciales de 1944, no fue más que un
fenómeno aislado.
El triunfo de la Revolución hizo que encontraran el reconocimiento
negado hasta entonces. La participación en los procesos eleccionarios
del Poder Popular es muestra de ello. Sin embargo, los resultados de
los primeros períodos fueron modestos: en 1976 el por ciento de
delegadas en toda la nación fue solo 8% del total, mientras que en el
2006 alcanzó el 26.
En las elecciones celebradas recientemente, las féminas lograron
ocupar 32 presidencias y 48 vicepresidencias de los 169 municipios.
Solo resta que el próximo 20 de enero las 265 candidatas a diputadas
(el 43,16% de los nominados) sean elegidas miembros de la Asamblea
Nacional del Poder Popular.