Autoridades estadounidenses se
responsabilizan hoy mutuamente por el ineficiente empleo de los fondos
aprobados para reconstruir las ciudades afectadas por el huracán
Katrina.
Un reporte de la Agencia Federal para el Control de Emergencias (FEMA,
por sus siglas en inglés) admite que permanece sin utilizar 75 por
ciento del presupuesto que asignó para recuperar urbes como Nueva
Orleáns, la más afectada por el fenómeno.
Los gobiernos de Louisiana y Mississipi son responsables por la
demora y deben adoptar decisiones urgentes para estabilizar las
labores de restauración, demandó el vocero de FEMA, Robert Josephson.
El funcionario que tenía a cargo la recuperación de Louisiana, Andy
Kopplin, replicó que el principal obstáculo es el proceso establecido
por FEMA, el cual choca con las leyes locales que condicionan el
inicio de los trabajos a la llegada de los fondos.
Según la versión digital del diario USA Today, la revisión y
aprobación de los proyectos de reconstrucción pueden demorar horas o
meses debido a la compleja red de regulaciones estatales y regionales
que los obstaculizan.
El huracán Katrina dejó una estela de destrucción a su paso por
varias ciudades de Estados Unidos en el 2005 y dos años después del
fenómeno, miles de personas continúan con afectaciones en los
servicios básicos.