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El escándalo sobre las torturas en la cárcel de Abu Ghraib resucita
hoy en Estados Unidos, luego de que el único oficial norteamericano
juzgado por esos crímenes aseguró que las investigaciones del caso
fueron incompletas.
Según Steven Jordan, ex director del centro de interrogatorios
ubicado en la prisión iraquí, muchos militares fueron sometidos a
pesquisas superficiales, en un proceso que concluyó con la condena de
11 miembros del Ejército, todos ellos de bajo rango.
Alguien tiene que ser responsable por orientar que los soldados
aprendieran severas técnicas para sacar información cuestionó Jordan-
y acto seguido mencionó, entre otros nombres, al del entonces
secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.
Durante las indagaciones no se establecieron adecuadamente los
vínculos entre las abusivas prácticas desarrolladas en Abu Ghraib y
las ejecutadas en cárceles afganas y en la base naval de Guantánamo,
Cuba, declaró a la prensa el teniente coronel de 51 años.
Abogados y activistas de derechos humanos indignados ante la poca
cantidad de dirigentes civiles y militares enjuiciados, reforzaron sus
posturas con las revelaciones del oficial en activo, cuyas sanciones
sólo quedaron en el terreno administrativo.
En abril de 2004 las imágenes del maltrato a prisioneros en Abu
Ghraib recorrieron el mundo y desde entonces sectores de la población
estadounidense reclaman un proceso legal más profundo que el llevado a
cabo por el mando castrense.