.—
La incorporación de Dominica a la Alternativa Bolivariana para las
Américas (ALBA) es considerada hoy reflejo de una expansión de ese
mecanismo al escenario del Caribe, señal de la integración de nuevo
tipo impulsada por Venezuela.
El presidente de la República, Hugo Chávez, destacó ese paso que
fortalece el ALBA como nuevo espacio geopolítico que busca la
construcción de un mundo mejor para nosotros en el Caribe y en América
Latina.
Para el primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, la decisión
tiene como objetivo fortalecer las relaciones entre nuestros países y
lograr que los ciudadanos del mundo tengan una posibilidad de
supervivencia.
De esa forma, la pequeña nación se sumaría a la familia del ALBA
donde ya figuran Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia en un esquema
con propósitos bien distintos a los tratados bilaterales de libre
comercio que promueve Estados Unidos en la región.
Unido a ello, en el marco de la reciente visita de Skerritt a
Caracas, Chávez anunció la construcción de una refinería estratégica
en Dominica, como parte de un sistema de distribución de combustible
para todos los estados del Caribe oriental.
Asimismo, se creará una Comisión Mixta con el propósito de
fortalecer y profundizar la integración de la región caribeña.
De manera especial destaca el acuerdo energético de PETROCARIBE, al
cual Dominica se sumó desde 2005 cuando suscribió los instrumentos
correspondientes en Puerto La Cruz, estado de Anzoátegui.
Ese esquema apunta a una solución de las asimetrías en el acceso a
los recursos energéticos por la vía del intercambio favorable,
equitativo y justo entre los países de la región caribeña.
Con estas acciones, Venezuela ratifica su compromiso con los
pueblos latinoamericanos a fin de promover acuerdos que contribuyan a
mejorar la calidad de vida y consolidar la verdadera integración,
basada en los principios de justicia, equidad y solidaridad.