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El Consejo de los Ulemas de Iraq calificó hoy de crimen espantoso el
bombardeo perpetrado la víspera por la aviación estadounidense contra
una localidad en las afueras de esta capital.
El Consejo -máximo órgano de la comunidad musulmana sunita- acusó
al ejército norteamericano de emprenderla contra una zona residencial
en Arab Jabour, un suburbio en el sur de Bagdad.
Esos clérigos aseguraron en un comunicado que el blanco del
bombardeo -el cual calculan causó decenas de muertos o heridos- fue un
área civil y no puestos militares de ninguna organización insurgente.
Ninguna fuente castrense difundió un balance oficial de pérdidas
humanas y daños materiales en Arab Jabour, sobre el que ayer la
aviación de combate estadounidense descargó 18 mil kilogramos de
explosivos.
Los religiosos culparon a Estados Unidos de todas las consecuencias
que puedan resultar de esa acción contra civiles, a la vez que llamó a
la Liga Arabe a manifestarse al respecto.
El ataque de la víspera fue ejecutado por dos bombarderos B-1 y
cuatro cazas F-16 y se vincula con la campaña Fénix Fantasma, una
serie de ofensivas de tropas norteamericanas y nacionales contra
territorios donde es activa la resistencia.
La jefatura estadounidense, que no respondió a las acusaciones del
Consejo de Ulemas, alegó que el objetivo de las actuales operaciones
militares es desmantelar bastiones rebeldes y sus redes de apoyo
logístico.