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La justicia francesa ratificó hoy las condenas a dos de los seis
integrantes de la ONG Arca de Zoé, que intentó sacar de Chad a 103
niños con fines de adopción y estafó a los supuestos beneficiarios.
Según un comunicado oficial, Philippe van Winkelberg y Emilie
Lelouch, de esa organización no gubernamental (ONG), fueron sindicados
por "ayuda para la estancia irregular de menores extranjeros en
Francia".
Igualmente, se les acusó de "ejercicio ilegal de la actividad de
intermediario con vistas a la adopción" y estafa, además de mentir
sobre la nacionalidad de los infantes, presuntamente huérfanos de
Darfur.
Van Winkelberg fungía como médico de la frustrada operación y
Lelouch es la compañera y asistente del presidente de la asociación,
Eric Breteau, quien no se presentó a la vista.
Condenados a ocho años de trabajos forzados en Chad, los seis
miembros de Arca de Zoé fueron repatriados a Francia el 28 de
diciembre último, donde permanecen encarcelados a la espera de los
pronunciamientos definitivos de los tribunales aquí.
Uno de los temas que provocó polémicas se refiere a la sanción de
750 mil euros de multa a los acusados, sobre la cual el Estado francés
aclaró de forma inmediata desentenderse del asunto.
Los jueces locales inculparon anteriormente al administrador de la
ONG, Alain Peligat, y analiza los expedientes de la enfermera Nadie
Merimi y el responsable de logística Dominique Aubry, en calidad de
testigos y participantes en los actos.