El Fortín de Vizcaya, baluarte militar defensivo del siglo XIX de
la villa de Trinidad, en la provincia de Sancti Spíritus, recibe hoy
una reparación capital para rescatarlo del estado ruinoso en el que
se encontraba.
Al decir de Lizbeth Chaviano, directora técnica de la Oficina del
Conservador de esa ciudad, en un primer momento el plan incluyó la
colocación de la cubierta perdida, la conservación de las astilleras
y la construcción de un acceso lateral a la azotea lo que permitió
convertir la instalación en un mirador.
La especialista explicó además que en el interior del Fortín se
aprecia ya un proyecto museográfico en el que se colocaron paneles
con mapas y fotografías que brindan información sobre el sistema
defensivo colonial de la cuatricentenaria villa.
Como parte de la iniciativa de un proyecto comunitario,
actualmente se labora en la creación de un parque infantil y otros
locales para actividades culturales y recreativas en los alrededores
de la fortificación, a las que podrán acudir lugareños y visitantes.
El Fortín de Vizcaya, construido hacia 1840, sobresale entre las
fortalezas defensivas construidas en Trinidad por la forma de su
planta, semejante a una Z y los torreones con una altura que alcanza
los siete metros.
Situado en el este de la ciudad Patrimonio Cultural de la
Humanidad, en el camino que conduce al Valle de los Ingenios, el
fortín fue concebido inicialmente por los colonizadores españoles
para enfrentar los ataques de corsarios y piratas y luego se empleó
en las guerras de independencia del archipiélago.