Los resultados de una experiencia científica sobre las
características del marabú y las formas de combatirlo se aplican con
éxito en la provincia de Las Tunas, a unos 670 kilómetros al este de
La Habana.
La investigación tiene como autores principales a los ingenieros
agrónomos Jorge Luis Rivero, Ángel González y Juan Carlos Reyes, de la
Estación de Pastos y Forrajes del territorio, quienes la pusieron en
práctica en varias cooperativas ganaderas de esta zona oriental.
En principio los especialistas no niegan la eficacia del uso de
herbicidas químicos en la lucha contra ese arbusto indeseable, pero
enfatizan que emplear sólo esa vía sería extremadamente costoso para
el país, además de resultar perjudicial al ecosistema.
Por ello recomiendan la utilización de técnicas mecánicas (buldózer
con implementos de arrastre, entre otras) y manuales, como el hacha y
el machete.
En ese último caso, Las Tunas posee muy positivas experiencias,
fundamentalmente en la zona de Villa Nueva, donde se han obtenido
magníficos resultados en la lucha frente al marabú mediante el sistema
propuesto por especialistas del territorio.
Cortar el arbusto con hacha o machete, apilarlo, quemarlo y luego
sembrar algún cultivo temporal o pastorear el área con ovino-caprinos,
es la esencia del método propuesto por los investigadores de esta
provincia oriental, cuyas tierras ganaderas están infestadas en más de
un 40 por ciento por este arbusto espinoso.
Unas nueve mil 500 hectáreas infestadas por el marabú se
recuperaron hasta la fecha para la actividad productiva mediante este
sistema en los ocho municipios tuneros.
Esta práctica se aplica ya en varias cooperativas y entidades
pecuarias estatales de Las Tunas, y su posible extensión por otras
provincias podría ser de gran utilidad para Cuba, que tiene cerca del
40 por ciento de sus áreas ganaderas invadidas por este arbusto
oriundo de África