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María Luisa
García Moreno
Para formar colectivos —palabras en singular,
que dan idea de pluralidad—, nuestro idioma cuenta con varios
sufijos: -al (sustantivos que indican plantación,
conjunto, abundancia y, también, aunque ya no serían colectivos,
pertenencia): platanal; -ambre (abundancia): enjambre; -ar
(abundancia, aunque también relación o condición): pinar;
-ena (sustantivos numerales colectivos): decena. Al
construir una oración cuyo sujeto sea un colectivo, podrá
establecerse una concordancia gramatical o por el sentido de
pluralidad: El enjambre los persiguió. / El grupo
de experimentados investigadores clínicos descubrieron un
nuevo medicamento. Para establecer la concordancia por el sentido
son necesarios elementos que refuercen la pluralidad, como puede
apreciarse en la oración. |
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