El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon,
discutió hoy con el presidente de Kenya, Mwai Kibaki, y el líder
opositor Raila Odinga sobre el cese de la violencia en ese país
africano en la que han muerto más de 300 personas.
En conversación telefónica por separado con Kibaki y Odinga, el
titular de la ONU insistió en la necesidad del regreso a la calma y la
normalidad en ese Estado de la costa oriental de Africa.
La violencia en ese país estalló el pasado fin de semana al
anunciarse que el presidente Kibaki había sido reelecto en los
comicios del pasado 27 de diciembre, lo cual fue impugnado por el
líder opositor Odinga.
Consultada por la prensa en esa sede, la portavoz oficial Michele
Montas dijo el Secretario General pidió a ambos líderes políticos que
solucionen sus diferencias mediante el diálogo e insistió en las
necesidades humanitarias de las víctimas.
Un reporte de la Oficina para los Asuntos Humanitarios (OCHA)
indicó hoy que cerca de 500 mil personas han sido afectadas hasta el
momento por la violencia post electoral en Kenya.
Por lo menos cinco mil 400 personas han huido del país hacia Uganda
en busca de refugio, reveló OCHA.
Según la portavoz Montas, el Secretario General de la ONU también
ha estado en contacto telefónico con el presidente de Ghana, John
Kofour, quien actualmente tiene a su cargo la jefatura de la Unión
Africana (UA).
La conversación de Ban con Kofour tuvo lugar en momentos en que el
dirigente africano se preparaba a viajar a Nairobi en su condición de
presidente de la UA.
"El Secretario General está en consulta con todas las partes
concernientes para ver la mejor forma en que la ONU puede ayudar a
disipar esta crisis", dijo Montas.
Varias agencias de la ONU, entre ellas el Fondo para la Infancia
(UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), coordinan con la
Cruz Roja de Kenya la distribución de alimentos, mantas, agua y
asistencia médica para más de 100 mil desplazados por la violencia.
Mientras tanto, un grupo de expertos de la ONU expresó hoy alarma
por la incitación al odio tribal en Kenya y las fricciones entre
diferentes grupos étnicos, que han causado unos 300 muertos.
Catorce especialistas en racismo, violencia sexual y libertad de
creencia de las Naciones Unidas llamaron a las autoridades kenyanas,
así como a políticos y líderes étnicos y religiosos a terminar de
inmediato la actual ola de violencia.
Los expertos se refirieron en particular a la muerte de unas 30
personas, incluidas mujeres y niños de la etnia Kikuyo, a la que
pertenece el presidente Kibaki, quemados vivos en un iglesia en la
localidad de Eldoret por multitud de tribeños Luo como Odinga.
Estamos profundamente alarmados por los informes sobre la
incitación al odio tribal y las crecientes fricciones entre diferentes
grupos étnicos, señalaron.