El impacto de cometas sobre la
Tierra pudo contribuir hace millones de años a la formación de la
atmósfera, sugieren los datos aportados por la misión cósmica Stardust,
culminada en el 2006, publica la revista Nature.
El posterior análisis de los gases del cometa Wild2 p traídos a la
Tierra por esa nave sugiere un vinculo directo entre la composición de
algunos meteoritos y la composición de la envoltura de gases de los
planetas internos del Sistema Solar.
De acuerdo con el artículo de investigadores de la NASA, de Estados
Unidos, y el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS), de
Francia, los gases estudiados presentan similitudes con aquellos
capturados en la materia orgánica de los meteoritos primitivos.
Ello apunta, según los científicos, a una contribución importante
de los cometas a las atmósferas de planetas como la Tierra y Marte.
Ese aporte de elementos volátiles, concluyeron, pudo haber tenido
un máximo de intensidad hace tres mil 800 millones de años, afectando
también a la Luna.