La demanda se produjo después de las críticas del líder opositor,
Raila Odinga, quien acusa al reelegido presidente Mwai Kibaki de
fraude en los comicios del 27 de diciembre pasado. La petición se suma
a las críticas de los observadores internacionales y del propio
presidente de la Comisión Electoral de Kenia, Samuel Kivuiti, quien
reconoció ignorar si Kibaki era el auténtico ganador de los comicios,
según el diario The Standard.
Por otra parte, el sacerdote misionero Daniele Moschetti denunció
la falta de alimentos, y alertó sobre el peligro de un choque étnico
que puede degenerar en un genocidio en Kenia, como en Ruanda y
Burundi, informó ANSA.
A su vez, el pastor metodista Samuel Kobia, originario de Kenia,
hizo un llamado a los líderes de las dos formaciones políticas
enfrentadas, pidiéndoles "negociar con buena fe, con el fin de llegar
a una solución no violenta respecto a la disputa post electoral",
según EFE.