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El representante especial de la ONU para Somalia, Ahmedou Olud-Abdallah,
demandó hoy la libertad incondicional de dos mujeres que realizaban
labores humanitarias en ese convulso país del Cuerno de África.
Las víctimas, una doctora española y una enfermera argentina,
fueron secuestradas esta semana por seis hombres armados que
irrumpieron en la sede de la organización no gubernamental Médicos
sin Fronteras en la ciudad de Puntland, en el noreste de Somalia.
En una declaración difundida por el servicio de información de la
ONU, Ould-Abdallah subrayó que el secuestro de trabajadores
humanitarios no contribuye a la causa de la paz en ese país.
Según se informó, la organización Médicos sin Fronteras ha
ordenado la evacuación parcial de su personal en esa región.