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Las autoridades nicaragüenses muestran hoy resultados palpables en su
empeño por frenar el uso del territorio nacional como puente de las
actividades del narcotráfico internacional.
Varias operaciones con la participación de efectivos de la Policía
Nacional y del Ejército dieron al traste con los planes de los
cárteles de la droga, en especial el grupo de Sinaloa, de México,
cuyos intereses fueron duramente golpeados.
Grandes cantidades de drogas incautadas, dinero y el arresto de
personas asentadas en el país para asegurar el transito de las drogas
ejemplifican las acciones de las autoridades.
Durante abril último la policía desarrolló la operación Fénix, una
serie de actividades simultáneas, que dieron al traste con la
logística local del cártel de Sinaloa y le ocupó dinero, pistas de
aterrizaje, vehículos y propiedades, usadas para el comercio de
estupefacientes.
En esa ocasión fueron detenidas 22 personas, condenadas a prisión
por 20 años.
Las acciones de las autoridades incluyeron las operaciones
Gladiador, Agateyte, Vientos del Norte, y la más reciente, Diriagen,
en la cual ocuparon más de 500 kilogramos de drogas.
Más recientemente, el 19 de diciembre, efectivos de la fuerza
naval, con el apoyo del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos,
lograron incautar en aguas del Caribe mil 522 kilogramos de cocaína.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, pidió en diciembre a las
autoridades norteamericanas una inversión de mil millones de dólares
en los países centroamericanos para que estos ayuden a Washington a
resolver su problema con las drogas.
Estados Unidos cuenta con los principales consumidores de
narcóticos del mundo con un mercado asegurado de miles de millones de
dólares, según estadísticas oficiales.