Cantándole al sol para que brillen los niños

ANTONIO PANEQUE BRIZUELA
paneque.b@granma.cip.cu

La XIV edición del Festival Cantándole al Sol, sin duda la convocatoria que más ha contribuido al desarrollo de la música para niños en el país, ratificó también su capacidad de orquestar un espectáculo de excelencia para ese exigente público, durante las vistosas galas en el Karl Marx que acompañaron a los premiados y exhibieron lujos no solo competitivos.

Las presentaciones en ese escenario durante tres días constituyeron una ofrenda musical y danzaria de gran plasticidad, en la que actuaciones como las de La Colmenita y Bebé Compañía constituyeron aportes de jerarquía artística. Ambas son paradigmas de la escena dedicada a niños y lograron una integración coherente con los Coro Solfa y Estrellita, así como con la agrupación Raíces, cuya entrega de Espantapájaros develó buen gusto y criterio escénico, todo ello insertado dentro de una hermosa escenografía, aceptable concepción sonora y buena dirección de Jaime Fort.

Durante la jornada final, mostraron su asimilación del género Hoyo Colorao con su Conejito majadero, Dayaní Lozano, mediante Hormiguita retozona, Patricio Amaro y Tendencia en El rock del primitivo y Amaray Hernández en Deseos, aunque ejerció particular atractivo la presentación de Niurka Reyes y el diverso Osvaldo Doimeadiós con su Juan me tiene sin cuidao.

Con las obras aportadas por este último capítulo de Cantándole al sol, sus auspiciadores de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) y la disquera EGREM arriban a las 396 canciones compuestas, interpretadas, grabadas y distribuidas con ese fin, aunque aún no están conformes con el nivel de acceso popular a esos discos.

Resulta apreciable, no obstante, el auge y difusión de esa música, a partir de nuevos patrones creativos, conceptuales y promocionales desde que en 1995 se iniciaron estos Festivales.

Según Jorge Ramos, jefe de actividades de la OPJM, producto de esa intención de búsqueda fueron ahora los álbumes Mágica ilusión, con las 11 canciones finalistas, y Chiquilín, con la interpretación de piezas infantiles tradicionales, por parte de figuras reconocidas que no se dedican habitualmente al género, los dos vendidos en el propio teatro durante los días de Festival.

Esta edición acusó, además, mayor rigor selectivo a partir de dos jurados, uno para elegir a los finalistas entre 85 candidatos de distintas provincias, y otro para premiar las obras en diferentes categorías.

Fueron otorgados dos premios en composición, el primero para Zunzuncito, de Samuel Concepción; y el segundo para Federico, de Rafael Arcis y Mayra Martínez. En interpretación, primero para Danilo Corrales (por Amanecer); segundo para Charlotte Ruiz, (Federico); y tercero (compartido) para Yelena Maragoto (Zunzuncito) y Daniela del C. Torres (La musa viajera).

 

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir