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Vietnam y Cuba dieron hoy aquí luz verde a la construcción de la
segunda fase del viaducto Ho Chi Minh (CT-HCM), llamado a ser el
mayor del sudeste asiático.
El proyecto está en ejecución desde 2000 y abarca tres etapas,
con una extensión total de tres mil kilómetros y cuando quede
terminado en 2020, varios de sus tramos serán modernas autopistas.
La primera fase, con un valor de 625 millones de dólares, abarcó
la construcción de 312 puentes, 131,6 kilómetros de pavimento
hidráulico y mi 168 de pavimento asfáltico. En su trazado atraviesa
36 provincias.
La segunda avanzará hacía el norte hasta Pac Bo, en la frontera
con China, mientras en el sur peninsular se extenderá de Kom Tum a
Dat Mui, en la costera provincia de Ca Mau.
En ocasión de suscribir el contrato al respecto, el Comité de
Administración de la CT-HCM, entidad inversionista, mostró marcada
satisfacción por la marcha de la obra ingeniera, que supera incluso
las previsiones del cronograma.
Igual valoración hicieron representantes de la compañía cubana
Quality Courriers International (QCI), a cargo de la consultoría y
supervisión.
Alcibíades Carrión, director de consultoría y supervisión de la
CT-HCM, y Pham Hong Son, responsable del Comité de Administración,
firmaron el contrato de esta fase intermedia de la CT-HCM, dijeron a
Prensa Latina expertos de ambos países.
El viceministro primero de la Construcción en Cuba, Jorge Luis
Rodríguez, destacó que el desempeño de los especialistas de su país
en esta obra muestra que poseen una alta profesionalidad en el
manejo de las más modernas tecnologías, como las requeridas por el
proyecto.
Para el gobierno vietnamita, la autopista monumental CT-HCM es
una de las cuatro obras fundamentales para consolidar el desarrollo
del país y reducir la brecha económica entre la ciudad y el campo.