Con un universo que supera el millón de habitantes, en la provincia
de Santiago de Cuba viven unas 230 personas con 100 o más años de
edad, como expresión de la creciente calidad y expectativa de vida.
La cifra de centenarios cubanos está en el orden de los dos mil
500, en tanto se encaminan acciones para seguir promoviendo una
longevidad satisfactoria.
Con tal perspectiva, en el territorio santiaguero funcionan 44
equipos de atención gerontológica y están creados un millar de
círculos de abuelos, los cuales agrupan a la mitad de las personas con
60 o más años, quienes practican de forma sistemática ejercicios
físicos y otras actividades.
Amplios beneficios ofrecen las casas de abuelos y hogares de
ancianos para los casos complejos debido a su situación social.
El Estado brinda una atención especial a casi la totalidad de los
18 mil adultos mayores que viven solos, en aras de garantizarles
atención médica, ayuda alimentaria y otras.
Santiago de Cuba cuenta con una de las poblaciones más envejecidas
del país, pero al mismo tiempo exhibe en el 2007 un incremento en la
natalidad, por encima de los demás territorios.
Una experiencia de amplia acogida es la Cátedra del adulto mayor,
la cual constituye una contribución al desarrollo espiritual y a la
reinserción social de los ancianos.
También los santiagueros se hacen eco de la iniciativa cubana del
Club de los 120 años, aunque la apuesta más cercana y casi alcanzable
es lograr una expectativa de vida de la población de los 80 años.