La empresa provincial de cítricos de Ciego de Ávila, la de mayor
dinamismo del Ministerio de la Agricultura en la diversificación de
sus producciones, recibió la certificación de calidad ISO-9001 del
2001.
El estímulo de la Oficina Nacional de Normalización se corresponde
con los resultados en la comercialización en el mercado de frontera,
los cultivos varios y las hortalizas, informó a la prensa Nelson Paz,
director de la entidad.
Este reconocimiento avala las cualidades de los vegetales,
sazonadores y frutales, como pepino, melón, pimiento y papaya que
cosechan todo el año y son comprables a los mejores del mundo.
Los citricultores explotan más de un centenar de casas productoras
de plantas hortenses, experiencia extendida a todas las provincias al
comprobarse que hasta triplican los rendimientos respecto a las
técnicas tradicionales.
Gracias a la moderna tecnología el territorio avileño superó este
año los dos millones de quintales de legumbres.
La estructura de cada instalación semeja una pequeña nave cuyo
techo y laterales son de malla sintética antiáfida, que protege las
plantaciones de cualquier plaga y proporciona niveles adecuados de la
humedad relativa en los plantíos.
El riego de agua es localizado y se realiza simultáneamente con la
fertilización, lo que ayuda a que los sembrados aprovechen mejor los
nutrientes.